lunes, 29 de abril de 2013

Frases para pensar y reflexionar, que nos ayudarán a crecer como músicos y como personas.

La enseñanza no es algo menos creativo que la interpretación ni de la actuación concertística; es otro modo de proteger la cultura, de hacerla llegar a la gente.

Elijo disfrutar mientras toco el piano, aunque no sepa cómo.

El arte siempre alcanza la cima allá donde se convierte en motivo vital para un pueblo.

La música exige todo el ser, todo el tiempo; prosigue caminando dentro de nosotros, poseyéndonos incluso fuera de las horas de estudio y nos pide el alma, nuestro inconsciente incluso, nuestro poder creador sin límite de horarios, de actividades, de día y de noche. (Monique Deschaussées)

El artista se siente siempre más a gusto y a la vez estimado allá donde es valorado.

Elijo vivir a un ritmo tranquilo y pausado, aunque sea difícil para mí y no sepa como hacerlo.

Fabrica dentro de ti tu propio maestro y serás tu mejor alumno.

La creencia que uno tiene de si mismo tiene un comportamiento.

La capacidad de cantar con un instrumento distingue al verdadero artista del simple instrumentista, en especial en el caso de los pianistas, puesto que el piano ofrece generosamente los resortes para cantar. La vuelta al canto es indispensable si se quiere beber en el manantial mismo de la música.

Puesto que la música es sonido, la preocupación mayor de cualquier intérprete debería ser el trabajo sobre él. (Heinrich Neuhaus)
La música es un proceso sonoro que se desarrolla en el tiempo. El sonido y el tiempo forman los dos elementos de base que determinan todo aprendizaje de la música y definen el resto.

Aristóteles atribuía a la música el poder de formar el carácter.

Las notas de la flauta son el lamento que emite la caña, al ser arrancada de su cañaveral. Todo aquel separado de quienes ama, comprenderá cuanto digo. Muy pocos conocerán los secretos de sus notas. No sirven los oídos: el cuerpo depende del espíritu, y el espíritu del cuerpo, sin mezclarse. Pero nunca veremos el alma... La Flauta de caña es mucho más que viento. (Yalaluddín RUMI, La flauta de caña)

Un hombre no sabe de lo que es capaz, hasta que no lo intenta. (Charles Dickens)

La música es realmente la mediadora entre la vida de los sentidos y el espíritu. (L. V. Beethoven)

La actitud más inteligente es enfrentarse con buen ánimo a todas las situaciones.

Todo lo que pasa conviene.

La música debería ser vocación, y no un simple oficio o profesión. Exige un don de sí, una disponibilidad, una abnegación difícilmente compatibles con lo que se entiende de ordinario por una vida normal.

Si entregas a los demás lo mejor que en ti tienes, con creces volverá a ti lo mejor.

Edwin Fischer daba este consejo a sus alumnos: Haced que las obras vivan sin violencia. Trabajar la sonoridad es trabajar la situación.

Cuando una tendencia artística llega a un grado de perfección tal que parece imposible exceder los resultados alcanzados o es inconcebible, por lo menos para los contemporáneos, un progreso en el mismo sentido, suele producirse un cambio de rumbo en la evolución, en busca de nuevos horizontes.

No temas avanzar lentamente, ten sólo miedo a detenerte. (Proverbio chino)

La vida sin sorpresas, sin imaginación, sin creatividad, es una verdadera pesadilla más o menos adobada, una interpretación que los ignore se convierte en letra muerta, vacía de sentido.

La música es metafísica, ¿comprende?, meta-física, o sea, detrás o más allá del tiempo, la historia y la política y pobres y ricos y la vida y la muerte. La música es... eterna.

Cuando muere, todo el mundo debe dejar algo detrás, decía mi abuelo. Un hijo, un libro, un cuadro, una casa, una pared levantada o un par de zapatos. O un jardín plantado. Algo que tu mano tocará de un modo especial, de modo que tu alma tenga algún sitio donde ir cuando tú mueras, y cuando la gente mire a ese árbol, o esa flor, que tú plantaste, tú estarás allí.” No importa lo que hagas, en tanto que cambies algo respecto a como era antes de tocarlo, convirtiéndolo en algo que sea como tú después de que separes de ellos tus manos.

Los buenos escultores tocan la vida a menudo.

La música está tan alta, que ninguna inteligencia puede superarla y de ella emana un poder que todo lo domina y del que nadie es capaz de dar razón. (Goethe)

Dicen que si alguien te susurra los conocimientos al oído incluso estando dormido, se retienen.

El sentimiento de libertad interior.

Todos nosotros tenemos memoria fotográfica, pero nos pasamos la vida entera aprendiendo a olvidar cosas que realmente están dentro.

Hay tiempo para todo. Sí. Una época para derrumbarse, una época para construir. Sí. Una hora para guardar silencio y otra para hablar. Sí, todo. Pero algo más. ¿Qué más?. Algo, algo...

Era individualista. Configuró el mundo, hizo cosas en su beneficio.

Lo más importante que deberíamos meternos en la cabeza es que no somos importantes, que no debemos de ser pedantes. No debemos sentirnos superiores a nadie en el mundo.

No juzgue un libro por su sobrecubierta (dijo alguien). Y todos rieron silenciosamente, mientras se movían río abajo.

Nos fijaremos con atención en esos hombres o mujeres que han acometido un trabajo auténtico sobre ellos mismos y que se han ganado con esfuerzo la humildad, la fuerza y la libertad que les legitima para llamarse intérpretes.

El amor es voluble, extraño y arbitrario, carente de entendimiento y racionalidad.

Lo mejor desaparece, porque el paso del tiempo trabaja en contra suya. El tiempo lo arrasa todo.

A veces nos ciega la arrogancia y no somos conscientes de lo elementales que son las cosas. Hasta que alguien nos pone delante de los ojos la simplicidad desnuda de la realidad.

El tiempo se ocupa en quemar los años y a la gente, sin ayuda por su parte.

Trabaja sin prisas, pero sin descanso. (Goethe)

Lo maravilloso del hombre: nunca se desalienta o disgusta lo suficiente para abandonar algo que debe hacer, porque sabe que es importante y que merece la pena serlo.

A propósito de la arquitectura interior, las CADENCIAS serán nuestro puntos de referencia, los muros internos, los tabiques de la habitación.

Antes de comenzar las ocupaciones diarias dedíquese unos momentos de atención plena y después, antes de dormir, realice un examen corporal.

Cuantos más sostenidos comporte una tonalidad, mejor expresará la luz y la alegría.
Cuantos más bemoles concurran en una tonalidad, mayor será el testimonio de la oscuridad, del dolor, de la desesperación.

El ritmo no es cerebral ni intelectual: es físico casi carnal, semejante a una función vital. No lo confundamos con el “tempo” de una obra. El “tempo” representa una velocidad de marcha, un desplazamiento; traduce una idea de movimiento. La “pulsación” es el reflejo del ritmo, el testimonio de un motor interno.

INTERPRETAR no consiste en tocar perfectamente notas de memoria. Todo empieza ANTES y DESPUÉS. ANTES: por ese encuentro humano que debe producirse entre el compositor y el intérprete. DESPUÉS: por la lectura exhaustiva de un texto, hasta que nos permita captar la expresión, más allá de las notas. Para penetrar en un universo de sonidos, de aliento, de ritmo, de imaginación, en una palabra de VIDA.

Necesitamos conocimientos. Los libros están para recordarnos lo tontos y estúpidos que somos. Lo que usted anda buscando, está en el mundo, pero el único medio para que una persona corriente vea el noventa y nueve por cierto de ello está en un libro.
¿Podrán ayudarnos los libros?. La primera condición, es calidad de información. La segunda ocio para asimilarla. Y la tercera: el derecho a emprender acciones basadas en lo que aprendemos por la interacción o por la acción conjunta de las otras dos.

Un intérprete cuanto más pletórico y vibrante se encuentre, tanto en el aspecto humano (físico y psíquico), como en el espiritual (metafísico y cósmico), más capaz será de traducir y transmitir la música en todas sus dimensiones.

Vivir plenamente la música en el cerebro antes del que el dedo se pose sobre la tecla o que el arco roce la cuerda.

Tocar del modo más perfecto que se pueda, pero siendo felices al hacerlo y con la seguridad de que es posible aunar la técnica y la expresión espiritual, lo humano y lo divino.

Crear un rincón de paz y de tranquilidad en casa.

A las cosas hay que darles siempre el final que necesitan aunque resulte desolador, para que todo termine curándose sin dejar cicatrices. (Misión olvido - María Dueñas)

Llena tus ojos de ilusión. Vive como si fueras a morir dentro de diez segundos. Ve al mundo. Es más fantástico que cualquier sueño real o imaginario. No me pidas garantías, no pidas seguridad. Nunca ha existido algo así. Y, si existiera, estaría emparentado con el gran perezoso que cuelga boca abajo de un árbol, y todos y cada uno de los días, empleando la vida en dormir. Al diablo con esto, sacude el árbol, y haz que el gran perezoso caiga sobre su trasero.

Pensar es una cosa demasiado seria para que cualquier aficionado tontee con ella.

El intérprete, por su propia definición, es un vínculo, un intermediario, un transmisor. Su misión consiste en hacer inteligible un texto que, sin él, sería letra muerta. Los traductores-intérpretes nos permiten comprender una lengua desconocida, extraña. Son, pues, lazos indispensables para la comunicación.
En música, el intérprete tendrá que ponernos en relación con el compositor por medio de partituras, es decir, deberá devolver la vida a los signos que son el lenguaje cifrado de un psiquismo humano.

Se perderá mucho, pero no se puede obligar a la gente a que escuche.

Son precisamente los detalles lo que dan lugar a las grandes interpretaciones.

El intérprete deberá adoptar siempre una actitud humilde ante el compositor, reconociéndole como creador que es.

Todo método debe ser a la vez instructivo y atractivo.

El saber, en el plano humano, al igual que la técnica instrumental y el conocimiento del lenguaje musical en el plano profesional, es solamente un trampolín para liberar las facultades superiores del ser humano y su poder creativo.

Todos deberíamos aprender a considerar nuestra respiración como un anclaje. La palabra anclaje viene de ancla, que es lo que mantiene a un barco en su sitio y lo fija para que no se vaya a la deriva por el mar. Aunque la mente divague en diferentes direcciones, siempre podemos volver a la conciencia de nuestra respiración como una forma de llevar la atención al momento presente.

Expresión popular francesa: “encontrarse bien en su propia piel”. Una falta de armonía se convierte siempre en fuente de disensiones y en despilfarro de energías, y la energía es el más precioso bien otorgado al hombre.

El arte es tributario de la época en que se inscribe, aunque trascendiéndola.

El aprendizaje social y emocional es como una póliza de seguros para una vida sana, positiva y satisfactoria. (Linda Lantieri)

El intérprete se halla ante un conjunto de energías que debe captar, ordenar y transmitir: captar las fuerzas vitales de una partitura y distribuir la energía sin desperdiciar nada; ni en el plano mental ni el de los gestos físicos precisos para una ejecución natural. Todo derroche o todo exceso no sólo alteran la calidad del sonido y estropean la belleza de la interpretación, sino que pueden provocar, incluso, problemas musculares de importancia. Saber utilizar la energía es un aprendizaje indispensable en todo equilibrio.

A veces no podemos controlar las cosas o a las personas que nos rodean y que nos producen estrés, pero sí podemos controlar nuestra respuesta frente a ellas.

La búsqueda de sonoridades no tiene límites y debería ocupar cada día varias horas de trabajo y de escucha; cuanto más estimuladas son, más se afina el oído y más exigente se hace. Escuchemos los sonidos, dejemos que su magia actúe en nosotros. La música es sonido, el sonido oído, el oído es escuchar.

Los matices son lo más importante en la vida.

RELAJAR EL CUERPO: mediante la relajación muscular progresiva y un ejercicio de examen corporal.
CONCENTRAR LA MENTE: mediante un ejercicio de atención plena (prestar atención a todo lo que está pasando en el momento).

Las casas se mueren si nadie las habita, y también las personas.

La respiración nos aporta todo tipo de cosas necesarias: energía, claridad de pensamiento y mejor salud. Además, cuando aprendemos a trabajar con nuestra respiración podemos cambiar nuestro estado de ánimo o liberar estrés acumulado en el cuerpo.

Lo importante no es sólo vivir, sino la forma correcta de vivir.

La técnica emana del espíritu. (F. Liszt)

Sólo sé que no sé nada. (La frese se atribuye a Sócrates, pero fue Platón quien la recogió por primera vez)

Los momentos más difíciles van marcando nuestras vidas, hasta convertirse en medida de nuestro tiempo. Los días felices, al contrario, pasan deprisa, demasiado deprisa, y enseguida se desvanecen. (Kirmen Uribe)

Cada cosa tiene su tiempo.

La madurez de un alumno se mide por su manera de estudiar sin pérdida de tiempo inútil y sin dispersar su atención. (Heinrich Neuhaus)

Tener siempre presente que los silencios forman parte de la música.

Un fórmula fundamental que tenemos tendencia a olvidar muy a menudo y que se aplica tanto al piano como a cualquier otro ejercicio psicofísico: el esfuerzo intelectual es inversamente proporcional al esfuerzo físico. (Heinrich Neuhaus)

¿Cómo quieres ser, cómo te ven, cómo eres?

Las verdades más simples y más duraderas se olvidan con una particular facilidad.

Uno de los objetivos esenciales que debe alcanzar el profesor es enseñar al alumno a prescindir de él, a dejar de serle indispensable. Debe obrar de tal manera que el alumno adquiera la costumbre de pensar, de trabajar y de vencer los obstáculos por sus propios medios.

La digitación es siempre una creación, es individual, única.

Detesto todo conocimiento que no me empuje irresistiblemente a la acción y no fecunde mi actividad. (Goethe)

La mitad del mundo no sabe nada de la otra mitad.

El reposo, el estado de salud, el equilibrio del cuerpo y del espíritu son las condiciones del éxito.

Las opiniones cambian como todo lo demás, y siguen el curso de la historia.

El talento es, en gran parte, fruto de la perseverancia.

No deben, jamás, los dedos hacer un solo movimiento que no haya sido previamente pensado. Por tanto, debemos aprender a pensar los movimientos antes de hacerlos. (Javier Alfonso)

Para elevarse hasta las grandes expresiones de la música, sería necesario haber hecho un estudio particular de las pasiones humanas y del lenguaje de la naturaleza. (Jean Jacques Rousseau)

El arte es la comunicación de los sentimientos experimentados. (L. Tolstoi)

J. S. Bach hablando del arte de tocar el clavecín, decía: “Es necesario posar el dedo preciso, sobre la tecla precisa, en el tiempo preciso”.

Stephen Heller decía: “A trabajo lento, progreso rápido”. C. Saint-Saens repetía: “Estúdiese al principio lentamente, después más lento aún y al fin muy lentamente”.

La repetición lenta y reflexiva de un pasaje, con absoluta precisión en los movimientos, nos impedirá al mismo tiempo cometer errores de notas o de ritmo tan difíciles después de eliminar, ya que se aprende mucho más fácilmente que se desaprende.

Si quieres emocionar emociónate primero.

Sembrad un acto y cosecharéis un hábito; sembrad un hábito y cosecharéis un carácter; sembrad un carácter y cosecharéis un destino. (Proverbio)

Una vez se conoce su lenguaje, la partitura es un libro para ser leído; cada compás debe entenderse finalmente como una palabra. Como todos los libros hermosos que nos gusta leer y releer para encontrar en ellos siempre algo nuevo, también el que está escrito en en una partitura es fuente inagotable de lectura: siempre se encuentran nuevos detalles, nuevos parecidos, nuevos misterios que revelar. Precisamente estas posibilidades infinitas de estudio y de lectura explican las diferentes interpretaciones de una misma pieza. (Claudio Abbado)

El amor a la música crece con el conocimiento.

No deberíamos exasperarnos. La exasperación es una negación de la esperanza. Porque no permite obtener los resultados que puede eventualmente producir la esperanza. (Stéphane Hessel)

La música sólo puede estar viva realmente si hay auditores que estén realmente vivos. Escuchar atentamente, escuchar conscientemente, escuchar con toda nuestra inteligencia es lo menos que podemos hacer en apoyo de un arte que es una de las glorias de la humanidad.

El que no respeta a los demás nunca será respetado.

La música es esencialmente movimiento: nunca se encuentra en un estado de absoluto reposo. (Jan LaRue)

Toda obra de arte es hija de su tiempo, muchas veces es madre de nuestros sentimientos. De la misma forma, cada período de la cultura produce un arte propio que no puede repetirse. (Wassily Kandinsky)

Cuando conseguimos algo, después tenemos que luchar por conservarlo.

Todo arte tiene el derecho de hincar sus raíces en el arte de una era anterior; no sólo tiene derecho a hacerlo, sino que debe arrancar de él. (B. Bartók)

No es siempre fácil saber quién manda en realidad, ni cómo defendernos del atropello. (José Luis Sampedro)

La peor actitud es la indiferencia. ¡Buscad y encontraréis!

Toco siempre para el mejor músico del mundo. Quizá no esté presente, pero yo toco como si estuviera. (J. S. Bach)

Si se quiere entender mejor la música, lo más importante que se puede hacer es escucharla.

Cuanto más sensibles seamos a la textura musical, tanto más completamente percibiremos el sentido expresivo de la música. (Aaron Copland)

Comentaba Stravinsky: “Es mejor no escuchar a Debussy, pues corre el riesgo de acostumbrarse a él y acabará gustándole”.

Sin crisis no hay avance posible. Pero éstas son riesgosas. Contienen en un mismo momento los dos ingredientes: el del fracaso y el del triunfo. Sin padecer la experiencia en la práctica no hay crisis posible. En el momento en que el desaliento es mayor es que, justamente, la liberación está más cerca. Toda crisis es beneficiosa. Hay que saber afrontarla.

En una frase musical están siempre presentes dos partes complementarias (Sujeto-Predicado): una la exposición (sujeto) de un contenido expresivo, y otra de resolución y conclusión (predicado) de la expresión propuesta. (Jacobo Drucaroff)

La música no está en las notas, sino entre las notas. (C. Debussy)

Los prejuicios tienen mucho peso.

A la tarde, cuando estaba juntando unas pocas frases ha entrado un pájaro en la habitación. Era tan frágil, daba vueltas y vueltas chocando contra la paredes. He abierto la ventana y ha salido. Me parece que yo también estoy tan confundido como ese pájaro:; he perdido la orientación. (Kirmen Uribe)

Algunas cosas no hay que dejarlas a merced del destino, por lo que pueda pasar.

El contexto tiene mucha importancia en la vida de una persona, y ese contexto condiciona las decisiones que se toman. Aunque puedan ser de modo incorrecto.

Cualquier cosa puede activar el recuerdo. Los olores por ejemplo.

Sus ideologías eran distintas pero se admiraban mutuamente. Unas cosa son las ideas y otra el corazón. El corazón estaba por encima de las ideas.

Los árboles y los peces se parecen. Se parecen en los anillos. Las pérdidas delimitan nuestro tiempo; el final de una relación, la muerte de un ser querido. Cada pérdida es un anillo oscuro en nuestro interior. (Kirmen Uribe)

J. S. Bach había entregado a un alumno una pieza determinada para que la estudiase. En la lección siguiente, el alumno la ejecutó en tiempo distinto y con una colocación de los dedos completamente diferente de los que Bach le había prescrito. “Me parece que así suena mejor – le explicó con ligereza -; el modo que me ha indicado usted de colocar el pulgar lo encuentro muy difícil, y por eso he creído conveniente ejecutarlo a mi manera.” El rostro de Bach se oscureció un momento, más pronto se volvió a aclarar y le respondió, consiguiendo sonreírse: “señor mío, por lo que veo, está usted demasiado adelantado para que yo le dé lecciones, y creo que lo mejor será que ésta sea la última.” (Pequeña crónica de Ana Magdalena Bach)

Gustav Mahler: Sólo cuando siento intensamente puedo componer. Sólo cuando compongo puedo sentir con intensidad.

Sólo hay un objetivo máximo hacia el cual aspira el artista”, escribió A. Schönberg: “expresarse”.

El movimiento paralelo (en música) es una característica primordial de la música impresionista.
Otra característica de la armonía impresionista es la utilización de los que se conocen como acordes “escapados”, armonías que dan la impresión de haber “escapado” hacia otra tonalidad. Esta clase de acordes no se preparan ni resuelven en el sentido convencional. Simplemente, se les permite “evaporarse”, mientras que las armonías originales se mantienen en las voces inferiores. (comienzo del Preludio “General Lavine-eccentric” de C. Debussy)

Lo viejo y lo nuevo. Lo moderno y lo antiguo ha existido siempre.

El pintor impresionista trataba de captar en el lienzo no la representación exacta de las cosas, sino las impresiones momentáneas que el artista tenía de ellas, y transmitirlas con toda espontaneidad y frescura.

La poesía constituye la verdadera fuente de mi música”. (Hugo Wolf)

Hago mi trabajo lentamente, gota a gota. Me lo arranco a pedazos” (Maurice Ravel). Prisionero de la perfección. Stravinsky lo llamó el relojero suizo.

Bach o Mozart o Haydn o Beethoven, o Chopin o Schumann o Brahms, estaban por completo ajenos a esta obsesiva idea de originalidad. Todos ellos fueron, por supuesto, profundamente originales y profundamente personales. Pero su originalidad y su personalidad no eran productos deliberados sino consecuencia de sus propios talentos. (Joseph Machlis)

Si es arte, no es para todos, y si es para todos, no es arte”. (A. Schönberg)

Dicen que en lo más oscuro de la noche duerme la semilla del día siguiente; que es justo antes del amanecer cuando el cielo muestra su aspecto más oscuro e impenetrable.

Duerme como un Arco
Mantente en pie como un pino
Siéntate como una campana
Camina como el viento. (El Tao)

El hombre no es un cuerpo que posee un alma sino un alma que posee un cuerpo.

La música es al mismo tiempo un arte y una ciencia, por lo cual debe ser apreciada emocionalmente y comprendida intelectualmente.

Joseph Machlis, autor del libro “Introducción a la música contemporánea”. Considera que la historia de la humanidad es la de un continuo devenir, una aventura incesante cuyas fronteras se ensanchan cada vez más, y por ello no ve los revolucionarios cambios que se han producido en el mundo de la música en los últimos tiempos como un rompimiento con el pasado, sino como una evolución lógica en el desarrollo de la historia musical.

Una piedra no es sino música petrificada”. (Pitágoras)

Decía Leonardo da Vinci que el poder de la meditación llega a ser diez veces mayor bajo la luz violeta que producen las vidrieras de una iglesia.
El color violeta fortalece la individualidad positiva que fomentando el respeto y el amor hacia uno mismo lo hace también hacia todo lo que nos rodea.

Gracias a todos los que en un momento dado supieron recoger una idea, sintetizar unos conceptos, crear una visión, renovar unos pensamientos... y generosamente lo compartieron con los demás. Y disculpas por no poder incorporar el nombre detrás de cada pensamiento; los hombres se van y se llevan sus apellidos, las ideas reaparecen, se desarrollan en las culturas y llegan
a formar parte del bagaje del conjunto de los humanos. (El Arte de Afinarse – Homeyra Molana)

¿Es que acaso vives de lo que opinen los demás?

El Ritmo. La simple observación de la naturaleza nos ofrece ya el primer testimonio de la presencia del ritmo en el universo. La alternancia de los días y las noches, el continuo vaivén de las olas del mar, los latidos del corazón, nuestra respiración, todo sugiere que el ritmo está íntimamente relacionado con cualquier movimiento que se repita con regularidad en el tiempo. Este ritmo puede observarse hasta en la conversación cotidiana, pero es en la poesía, en las que las palabras y las sílabas están más o menos agrupadas con riguroso orden, donde somos especialmente conscientes de la existencia del ritmo.

El valor que damos a las cosas materiales es muy relativo.

Un hogar no es más que aquel rincón en el que deciden establecerse dos personas que se aman. Luego existen las casas, los palacios y las mansiones, que puede que nunca sean más que casas, palacios y mansiones. (Alberto Vázquez-Figueroa)

El olfato es el sentido que, de un modo más rápido, instintivo y automático, excita la memoria.

La historia no se compone tan sólo de victorias. También cuentan, y suelen ser mucho más numerosas, las derrotas.

Dondequiera que fueres haz lo que vieres. (dicho popular)

Los dioses los inventaron los hombres con el único fin de justificar sus actos más crueles. (Alberto Vázquez-Figueroa)

Las injusticias duelen aunque no te afecten personalmente. Si el concepto de justicia no cambia, nada cambiará. Una pequeña piedra puede impedir que una enorme puerta se cierre. Desde que el mundo es mundo, los mezquinos intereses de unos pocos han frenado las ilusiones y los sueños de una gran mayoría... (Tiempo de conquistadores)

El que algo quiere, algo le cuesta. (dicho popular)

La ambición de unos pocos acarrea siempre la desgracia de muchos, y debido a ello, dos formas de ver la vida tan opuestas jamás podrán llegar a entenderse.

El tiempo es el único enemigo al que nadie consigue nunca derrotar, y que al igual que arruga la piel y abotarga las ideas, erosiona los recuerdos, los mezcla y los confunde, hasta que llega un día en que no se logra delimitar dónde se encuentra la frontera entre lo realmente vivido y lo puramente imaginado.

Existen dos clases sociales: la de los que nunca tienen que dar cuentas por lo que hacen, y la de quienes tienen que darlas a todas horas.

De bien nacidos es ser agradecido. (dicho popular)

Acepta a las personas tal y como aceptas las estaciones, y disfruta de las nieves de su invierno con idéntico gozo con el que disfrutaste de sus floridos campos durante su primavera.

Darle a cada cual lo que más necesita en cada instante.

La investigadora Rita Levi-Montalcini (Premio Nobel 1986) decía: que lo importante no es no tener arrugas en la cara, si no, no tener arrugas en el cerebro.

Cuanto más usas el cerebro, mejor lo tienes y menos envejeces. (Margarita Salas Falgueras - Bioquímica)

Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero. (Refrán Castellano)

No te conformes jamás, porque incluso lo mejor de lo que seas capaz nunca será suficiente. (Sir Georg Solti)

Tocar un instrumento es un compromiso: tienes que trabajar con él siempre. El pianista Eugen d'Albert decía: “Si un día no toco, lo noto; si son dos, mi mujer lo nota; a los tres días, son los críticos los que lo notan”

Solti comenta en sus memorias: la memoria puramente física, “muscular”, el peor método posible. Había memorizado así toda mi vida. Una vez, cuando un alumno de Liszt se jactó ante el maestro de conocer cierta pieza de memoria, éste le respondió: “Siéntate y escríbemela”. Esa es la prueba real. Si puedes escribir una pieza de memoria correctamente, es entonces cuando realmente conoces cada uno de sus detalles.

Si supieran ustedes el tiempo que hemos dedicado a ese pianissimo, controlarían sus toses”.

La música parte del silencio.

Sir Georg Solti en sus memorias (Acento Editorial 1998) dice: No puedo llegar al final de este libro sin dar un mensaje a los músicos jóvenes: Mi vida es la prueba más clara de que si tienes talento, determinación y suerte, al final lo conseguirás. El lema es: “Nunca te rindas”.

Los remordimientos son una pérdida de tiempo, son el pasado que te priva del presente. (Película: Bajo el sol de la Toscana)

Maestro, ¿Cómo habéis podido decir una cosa la semana pasada y afirmar hoy todo lo contrario?. ¡Ah! - respondió Gandhi – es que he aprendido mucho desde la semana pasada. (Esta noche la libertad – Dominique Lapierre y Larry Collins)

El corazón nos guía y determina nuestro destino. Todo tiene que ver con la pasión. (Isabel Allende)

La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón. (Howard G. Hendricks)

Jaume Cabré autor del libro “Yo confieso”, comentaba en una entrevista que después de la lectura de un libro, uno ya no es el mismo.

Isabel Allende, en una conferencia ya en 2009, comenta al final: Quiero que este mundo sea bueno. No mejor, sino que bueno. ¿Por qué no? Se puede. Miren en esta sala, todo este conocimiento, energía, talento y tecnología. Pongámonos de pie, arremanguémonos y pongámonos a trabajar apasionadamente, para crear un mundo casi perfecto.

Mi infancia no fue alegre, pero sí interesante.

Así es la nostalgia: un lento bailar circular. Los recuerdos no se organizan cronológicamente, son como el humo, tan cambiantes y efímeros, que si no se escriben desaparecen en el olvido.

No pretendo saber cuánto de mi memoria son hechos verdaderos y cuánto he inventado, porque la tarea de trazar la línea entre ambos me sobrepasa. Dicen que el proceso cerebral de imaginar y el de recordar se parecen tanto, que son casi inseparables. La memoria está condicionada por la emoción; recordamos más y mejor los eventos que nos conmueven. Al contar el pasado nos referimos a los momentos álgidos -buenos o malos- y omitimos la inmensa zona gris de cada día. (del libro “Un país inventado” Isabel Allende)

Por primera vez me sentí a gusto en mi cuerpo y dejó de preocuparme la opinión ajena.

La historia de los hombres es la historia de sus desencuentros con dios, ni él nos entiende a nosotros ni nosotros lo entendemos a él. (“Caín” de José Saramago)

Cuando uno estudia desata nudos.

En una partitura, el dominio del color del sonido, permite encontrar nuevos elementos que de otra manera pasarían desapercibidos.

Organizar la psicomotricidad en el estudio diario.

La técnica es un parámetro de los elementos necesarios para interpretar. (Iván Cítara)

El cerebro manda a tu cuerpo para que sirva a tu artista. (Ricardo Requejo)

Relación entre: Pensar, Crear, Hacer.

La RACIONALIDAD es una forma de entender las cosas.
La SENSORIALIDAD es otra forma de conocimiento.

Praxis: término procedente del griego clásico, que significaba originalmente la acción de llevar a cabo algo. En una acepción más general, significa “práctica”.

Predisposición a que las cosas salgan.

El pedagogo es como un sembrador, y hay alumnos que su tierra es como mármol donde no se puede sembrar.

La cuestión es dar una orden a las manos y a los dedos, y que éstas y éstos respondan siempre de acuerdo a lo previamente concebido.

Organizar el fraseo por oraciones en amistad con el piano. (Diego Cayuelas)

Cada cosa interesante que sucede tocando, crea unidad. Que cada sonido cumpla la función que tiene.

Imaginar que sonido va a tener el piano antes de empezar a tocar.

La prueba más clara de sabiduría, es una alegría continua. (Michel Eyquem de Montaigne)

El arte es un “esfuerzo contra una resistencia”. (Antoni Tápies)

Se escribe porque uno quiere defender la verdad en la que está.
Se escribe porque hay cosas que son tan verdad, que pueden ser dichas.
El por qué se escribe. María Zambrano decía, que se escribía para que alguien, uno o muchos vivieran de otra manera después de haberlo leído.
Idea de quietud. Párate y mira.
Hay que aprender a ser movido por la luz.
Oler, sentir, ver, escuchar, preguntar, detenerse y mirar, esto es en parte razón poética, fragmentos de realidad, una guía para la vida. (María Zambrano)

La música es una luz que no se ve.

Las obras se tocan, se ven, pero en el arte siempre hay una mitad invisible, que explica muchos porqués. (Juan Carlos Ortega)

Lo importante es lo que uno hace en este mundo, no cómo se llega a él.
Lo que se calla es como si no hubiera sucedido.
Mientras más aprendas , más pronto sabrás cuan poco sabes.
Quien más sabe, más obligación tiene hacia la humanidad.
La violencia y la ignorancia. De esos males derivan todos los demás.
La similitudes habían ido borrando las diferencias de raza.
De poco sirve el conocimiento sin sabiduría y no hay sabiduría sin espiritualidad.
En la vida no se llega a ninguna parte, se camina no más. (Isabel Allende)

Las características de un buen músico son tener un oído bien entrenado, una mente bien entrenada, un corazón bien entrenado y una mano bien entrenada. Estas cuatro partes han de desarrollarse juntas en constante equilibrio” (Zoltan Kodály)

Somos lo que sentimos.

El arte está por encima del tiempo.

Quién no encaja en el mundo siempre está cerca de encontrarse a sí mismo. (Hermann Hesse)

El destino es la suma de decisiones que tomamos en nuestra vida. (María Dueñas)

Un hombre callado intimida más que un hablador, porque es difícil adivinar lo que tiene en la cabeza. (A. Pérez-Reverte)

La vida de los hombres gira siempre en torno a una sola mujer: aquella donde se resumen todas las mujeres del mundo, vértice de todos los misterios y clave de todas las respuestas. La que maneja el silencio como nadie, tal vez porque ése es un lenguaje que habla a la perfección desde hace siglos. (Las carta esférica)

Si buscas bien, todo puede encontrarse en los libros. (Arturo Pérez-Reverte)

Las estrellas sobre el mar, eran referentes útiles, caminos y compañía.

Alguien apuntó una vez que los relatos, como los enigmas y como la vida misma, son sobres cerrados, que contienen otros sobres cerrados en su interior. (La carta esférica)

Por poco que haga... siempre tengo la sensación de que podría hacer menos.

Si lo sentís, no lo conseguiréis. (Fausto de Goethe)

Póngase atención a las voces intermedias. Los acordes pueden iluminarse desde dentro.

El arpegio es, ante todo, un medio de expresión. El intérprete debe controlar los arpegios de una manera dinámica y rítmica. Los arpegios requieren esmero y unos oídos despiertos.

Bach declaró expresamente que sus Invenciones a dos voces y sus Sinfonías a tres voces eran piezas didácticas para la interpretación cantable. Las frases melódicas tienen que articularse; al mismo tiempo, el pedal desempeña un papel de enlace y de ennoblecimiento. La belleza y la calidez de la cantinela deben surgir como por una necesidad interna.

Carácter: En mi opinión -comenta Alfred Brendel-, el dualismo entre forma y psicología, entre estructura y carácter, entre entendimiento y sentimiento, ha determinado siempre la ejecución de las piezas musicales. Aunque reconozcamos el sentimiento como punto de partida y meta de la música, no debemos olvidar que el control, el filtro del entendimiento, hace posible la obra de arte.

La música de Chopin exige al pianista el esfuerzo de todo su ser.

El comienzo de la obra o de un movimiento comunica su carácter fundamental. En una buena interpretación, ese matiz debe aparecer de inmediato. El intérprete debe adquirir la capacidad de comunicarlo con aplomo.

En un crescendo que conduce a un gran punto culminante, el sonido debería ensancharse, pero no hacerse más incisivo. En Beethoven los crescendi suelen estar perfectamente anotados. El popular dicho de Hans von Bülow crescendo significa “piano”, y diminuendo, “forte”, según el cual cada crescendo tiene que comenzar con la suficiente suavidad y cada diminuendo con la suficiente intensidad para causar efecto, es demasiado exagerado, aunque podría ser necesario empezar un crescendo con suavidad si se encuentra en un pasaje forte.

Existen las digitaciones para el común de los mortales y las de los grandes pianistas.

De quienes más podemos aprender los pianistas es de los directores y de los cantantes. El director nos ofrece la orquesta como modelo de equilibrio, color y ritmo. ¡En nuestra mente somos nuestro propio director y cantante!

La gran música es una sucesión de casos excepcionales. Cada obra maestra añade algo nuevo a la experiencia musical.

Dolce: La traducción del término, “dulce”. El significado italiano de la palabra, “delicado”, es de mayor ayuda. Mientras espressivo produce un efecto más hacia el exterior, dolce apunta hacia el interior. Me parece que la palabra íntimo es la que más se acerca al sentido. <>. Calidez, delicadeza, intimismo son algunos de los importantes rasgos distintivos de la lírica de Beethoven.

Carl Philipp Emanuel Bach decía que sólo el músico emocionado estaba en condiciones de emocionar a los demás. Deberíamos estar emocionados y mantener el control al mismo tiempo.

Los dos brazos del intérprete tendrían que ser tan independientes el uno del otro como si pertenecieran a dos personas diferentes.

Los equilibrios sugieren terrazas de sonido y distancias, proporcionan color y carácter, oscuridad o luz. ¡Cultívense los espacios intermedios! Toda la amplitud de la dinámica, toda la variedad de tempi están a nuestra disposición. Sólo deberíamos recurrir a los extremos cuando la música los requiere de verdad.

Para los románticos, las fantasías eran un ideal formal: cada obra debería hallar su forma.

El mensaje completo no se halla únicamente en el texto.

El final de una obra limita con el silencio. Puede concluir la obra, pero en muchos otros casos puede hacer brotar el silencio, llevarnos hacia su interior y en él perdernos. Existen muchos tipos de finales: triunfales y trágicos, poéticos y lacónicos, cómicos y melancólicos , majestuosos y lánguidos. Por ello suplico que no se separen artificialmente los acordes finales del pasaje que les antecede, y que tampoco se desfiguren los finales enérgicos con un diminuendo.

Una de las grandes hazañas de F. J. Haydn fue haber introducido el humor en la música absoluta. Mozart desplegaba su humor en la ópera.

Algunos intérpretes opinan que la música adquiere vida cuando se hace sonar. No, vive ya en gran parte en la partitura, pero duerme. El intérprete tiene el privilegio de hacerla despertar o, para decirlo más cariñosamente, darle vida con un beso.

Según una antigua definición, los retóricos deben enseñar, conmover y entretener. El intérprete es un retórico. (Real Academia de la Lengua Española: “Arte de expresarse con corrección y eficacia, embelleciendo la expresión de los conceptos y dando al lenguaje escrito o hablado el efecto necesario para deleitar, persuadir o conmover”).

Lieder como los de F. Schubert abrieron una nueva dimensión a las creaciones pianísticas. Fischer-Dieskau favoreció cada vez más a los solistas de piano, era capaz de escuchar al pianista y de responderle de forma adecuada.

Liszt, creador de la pieza religiosa para piano, genio de la expresión, abre el horizonte de todo lo que puede ofrecer el piano. El Pedal es en esta labor un medio de expresión de enorme importancia.

No me encuentro entre los músicos que aceptan, sin cuestionarlas, las indicaciones de metrónomo de los grandes compositores. El tempo sólo puede determinarse una vez se han tomado en cuenta todos los elementos de la ejecución.

Una clave importante para la interpretación de Mozart está en el canto operístico.

No me encuentro entre las personas que creen que indagar en la biografía del artista proporciona una mejor comprensión de su obra. ¡Echemos un vistazo a la escritura caótica de Beethoven en sus cartas y autógrafos musicales, su desorden doméstico. En el extremo opuesto, sin embargo, está el orden bien establecido de sus composiciones. Esa necesidad de relacionar las inclinaciones y los incidentes de la vida personal con las composiciones tan sólo contribuirá, por regla general, a confundirnos. En momentos de grandes sufrimientos personales surgieron obras felices, alegres. Alegrémonos de que sea así.

El sonido de la orquesta, la variedad de sus timbres, la amplitud de su dinámica, pero también su disciplina rítmica, son un modelo para nuestra interpretación pianística.

Con frecuencia hay que mantener en el pedal las notas graves de Schubert aunque estén consignadas en staccato, ya que la m. i. está obligada a abandonar rápidamente la nota. También hay pasajes en los que el intérprete tiene que decidir si se trata de una notación técnica o musical.

El pedal es algo propio del piano únicamente y es nuestro recurso artístico más preciado y personal. Empleado con maestría, el pedal ofrece color, crea ambiente, procura calidez y declamación a la cantinela y permite sonar más tiempo a aquellas notas con una notación más corta porque los dedos no pueden o no deben mantenerlas. A menudo el pianista que toca con el pedal se ve obligado a emplear una articulación diferente. Crucial es la función que desempeña el oído y el oído interior. Abordar las composiciones para piano de Liszt, nos brinda una comprensión incomparable del cuerpo y el alma del pedal. El uso del pedal izquierdo ensancha el radio del intérprete hacia abajo hasta el límite de lo inaudible. Yo prefiero pianos cuyo pedal izquierdo posibilite también una interpretación lírica hasta el mezzopiano; debería abarcar toda la amplitud del pianissimo espressivo de Schubert.

El Piano: Basta echar un vistazo a la abundancia y riqueza de la bibliografía sobre el piano para darse cuenta de que este instrumento obra maravillas. El piano es un lugar de transformación. Cuando el pianista así lo desea, el piano permite sugerir la voz humana en el canto, el timbre de otros instrumentos, la orquesta, el arco iris, las esferas. Esa capacidad de transformación, esa alquimia, es nuestro mayor privilegio.

Practicar no debería ser nunca una carga; iniciar un contacto físico con una pieza, al mismo tiempo que se penetra mentalmente en ella; aventurarse a un proceso de apropiación que dura en ocasiones toda una vida.

Los requisitos de un pianista son: disponer de un buen instrumento; una buena edición del texto original; una técnica interpretativa que no ocasione ningún daño físico; trabajo concentrado, pero no encarnizado; ambición; paciencia; la elección de las piezas adecuadas; y en último lugar, pero no por ello menos importante, la facultad de escucharse a sí mismo durante la ejecución.

La idea de poder rodear una pieza musical como si se tratara de un objeto en tres dimensiones.

El pulso y la columna vertebral tienen en común que garantizan la continuidad. La espina dorsal nos proporciona una firmeza flexible, la pulsación infunde vida, pero procura asimismo un control, permite a la música seguir avanzando. La conciencia precisa de los valores pequeños de las notas posibilita un ritmo razonable, pero también unas modificaciones del tempo ejecutadas con sentido. El pulso preside la interpretación de conjunto.

Las reglas existen para ser cuestionadas. Cada obra maestra, incluso cada frase, es en cierto modo un mundo nuevo. Esa sensibilidad para la variedad debe ser nuestra ambición, nuestro orgullo y nuestro placer.

El ritmo saludable, auténtico, sigue siendo el primer requisito del intérprete solista. Ojalá que el solista aloje un corazón que lata con regularidad.

Schubert creador de todo un universo. Gran maestro de la música para piano a cuatro manos. Tal vez Schubert sea el fenómeno más asombroso de la historia de la música. Resulta prácticamente milagroso que un compositor que no era ningún virtuoso de la interpretación del piano tuviera un instinto semejante para avistar y hacer suyas nuevas y futuras posibilidades del sonido y la textura del piano. Hasta las sonatas más tardías están compuestas con sentido orquestal y deberían sonar de manera orquestal, quizás con excepción de las tres últimas, que se acercan más al quinteto de cuerda. El estilo de Schubert posee un aura pianística muy personal que, sin embargo, sólo, puede resultar eficaz si se hace intervenir el pedal de manera sensata e inspirada.

Según Einstein, todo debería hacerse de la manera más sencilla posible, pero no más simple. Una obra debería hacerse comprensible sin renunciar por ello a su complejidad.

En el ser humano se mezclan el entendimiento y el sentimiento. En la obra de arte, esa mixtura debe resultar edificante y deleitarnos. La bella expresión "claridad de sentimiento" procede de Robert Schumann. También hay una especie de control de calidad de los sentimientos.

Signos de interpretación: El compositor se ha tomado la molestia de ofrecernos los signos de interpretación; evidentemente le parecía suficientemente importantes. Están ahí para que el intérprete los perciba. No todo el mundo anotó lo esencial con tanto sentido como Beethoven. Las indicaciones de Mozart en su música para piano van desde la nada más absoluta hasta el exceso también mas absoluto. Las indicaciones de Schubert son en ocasiones menos concluyentes o completas en sus obras para piano que en su música de cámara. Son conocidos sus largos pasajes en pianissimo a los que le siguen varios diminuendi sin que el compositor anotara los pasos dinámicos intermedios que hacen posibles esos diminuendi y les dan sentido. El intérprete debe completar en este punto alguna que otra cosa. Chopin modificaba continuamente sus indicaciones. Brahms y Liszt anotan lo esencial como Beethoven. Busoni anotaba menos de lo debido. Reger, Schönberg, Berg, Ligeti anotaban en ocasiones más de lo debido. Bartók fue un genio de la exactitud y la funcionalidad. Que pp y p son ámbitos que no sólo se diferencian en el volumen sino también y con claridad en el carácter, es algo de enorme importancia para Beethoven y Schubert, y no sólo para ellos. Del mismo modo, f y ff deberían ser siempre perfectamente diferenciables. Una conciencia clara de las terrazas dinámicas y de los procesos dinámicos hará posible una aproximación a la música que la traduzca, por así decirlo, en una geografía, lo cual nos permitirá percibir una pieza como si fuera un paisaje con montañas y valles, castillos y desfiladeros (sin olvidar las distancias de lo próximo y lo lejano).

El silencio es el fundamento de la música. Lo hallamos antes, después, dentro de, debajo de y detrás de la música. Algunas piezas surgen del silencio o vuelven a él.

Un acorde articulado a partir de las teclas suena más pleno y redondo que un acorde martilleado o que se deja caer, y el contacto íntimo con las teclas fomenta la sensación lírica de sensibilidad en la punta de los dedos. El sonido queda determinado en su mayor parte por el equilibrio de las notas. El intérprete debería aprender sobre todo de las obras orquestales, vocales y de música de cámara. El equilibrio de un buen sonido orquestal debería ser nuestro modelo.

Staccato. Lo primero que hay que hacer es determinar la duración (brevedad) y el carácter del mismo. Se trata de notas que hay que separar manualmente, pero este hecho no excluye necesariamente el uso del pedal. Schubert escribió legato o bien ligato en pasajes que contenían notas staccato y se refiere quizás a un cantabile producido con ayuda del pedal. El hecho de que los impresores reprodujeran a menudo las notas staccato como cuñas originó una confusión enorme.

Portato. El portato excluye la brevedad, la separación de las notas es mínima, cuando se usa el pedal, si es que tiene lugar. El portato sobre notas repetidas sugiere una unión de la nota consigo misma, un tenuto cantabile.

Tempo. Distingo entre un tempo metronómico, psicológico e improvisador. El tempo metronómico se corresponde con determinadas danzas u otras piezas de carácter rígido. En el tempo psicológico, las modificaciones del tempo son tan naturales que nos da la impresión de que la pieza sigue estando sin embargo en la medida. El tempo improvisador está reservado a los pasajes de tipo fantasioso, recitativo o cadencioso.
El tempo fundamental de una pieza sólo puede determinarse una vez que el intérprete ha tomado en cuenta todos los componentes de una obra (indicaciones del tempo, caracteres, dinámica, articulación, subdivisiones rítmicas, viabilidad técnica de la ejecución). Sólo entonces pueden considerarse las cifras metronómicas, en caso de que las haya, y modificarlas cuando sea necesario.

Las transiciones son zonas de transformación: algo nuevo surge a partir de lo antiguo. Preparar las transiciones imperceptiblemente ya unos compases antes.

Los trinos son diversos y, sobre todo en Beethoven, componentes del carácter musical: Pueden ser graciosos e inquietantes, misteriosos y demoníacos, sonrientes y amenazadores, inocentes y seductores. Hay trinos angelicales y trinos diabólicos. El intérprete debería organizar sus trinos.

Las variaciones son la mejor escuela para desarrollar una interpretación con carácter. Las variaciones dependen de la estructura de su tema.
(“De la A a la Z de un pianista”. Un libro para amantes del piano. Alfred Brendel)

Si pudiese volver a empezar mi vida, lo primero que buscaría sería el territorio de la felicidad; y procuraría, si es posible, blindarlo para que me acompañase toda la vida, sin pretensiones. (“Yo confieso” de Jaume Cabré)

Es preciso distinguir entre lo esencial y lo importante. (Eduardo Punset)

Sin emoción no hay proyecto que valga. Todo empieza con una emoción. (Antonio Damasio)

A mayor desinhibición, mayor creatividad y, por lo tanto, más expedito queda el camino para la creatividad artística y musical. Las artes plásticas y la música generan un sentimiento de bienestar.

Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. (Jorge Bucay)

Estaba aprendiendo a vivir mis descubrimientos con alegría o con tristeza, llorando o carcajadas, pero con la satisfacción de estar más cerca que antes de la paz interior, de la serenidad de espíritu, de la máxima confianza en mis propios recursos, de lo que hoy llamaría “ser feliz”.

La felicidad como todas las emociones, es efímera.
El secreto de la felicidad yace dentro de uno mismo.
La felicidad es la ausencia de miedo.

Menos es más.

Todo está en el mundo de dos en dos. Cada cosa con su opuesto. La luz y la oscuridad, el día y la noche, lo masculino y lo femenino, la fuerza y la debilidad....

Las datileras tardan más de cincuenta años en crecer, y sólo cuando se convierten en palmeras adultas están en condiciones de dar frutos. Yo he comido los dátiles que sembró otro, otro que tampoco soñó con comer esos dátiles. Yo siembro hoy para que otros puedan comer mañana los dátiles que estoy plantando... Y aunque sólo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar esa tarea.

Las personas se pueden dividir en dos grupos. En el primero están todos aquellos para los que sólo cuentan lo que se puede ver y tocar; y en el segundo, los que tienen tratos con ese lado de las cosas que no deja de transformarse a escondidas. (Gustavo Martín Garzo)

La mayoría de las personas mueren sin haber hecho realidad sus sueños.

El adolescente sufre muchas crisis de identidad. No sólo la angustia de no saber quién es, sino, sobre todo, la angustia de no saber quién quiere ser, cómo quiere ser, qué quiere ser en la vida.
Un adolescente es un proyecto de adulto que fracasa todos los días para volver a empezar. (Francisco Umbral)

El silencio pesa y nadie lo soporta. Estoy siempre pensando en otra cosa mientras me hablan. No puedo remediar que mis propios pensamientos se pongan en marcha. Me hablan, y me pongo a pensar casi de manera inmediata. (“Una vida inesperada” de Soledad Puértolas)

La afición de Lutero por la música porque entendía que la verdad y la cultura, para ser tales, deben marchar unidas. (“El hereje” de Miguel Delibes)

Con un esfuerzo brutal he ido toda mi vida remando río arriba; estoy cansada, quiero dar media vuelta, soltar los remos y dejar que la corriente me lleve suavemente hacia el mar. (Isabel Allende)

El talento sirve de bien poco si no va acompañado por la experiencia, que se logra a fuerza de modestia y aplicación. (“El Perfume” de Patrick Süskind)

Un hombre de verdad debe entrenar su fuerza de voluntad cada día.

La elegancia de lo casual; la belleza de lo caprichoso. Y eso está en todas partes si se sabe mirar.

Siempre he pensado que existen dos indicadores fundamentales de la madurez. Uno es la capacidad de reírse de uno mismo. Mucha gente se toma la vida mucho más en serio de lo que las circunstancias requieren, tienen problemas para ver la vertiente absurda de todo. El otro signo de madurez, es la habilidad de admirar los logros de los demás, en lugar de caer en la envidia. Recuerdo que la primera vez que escuché a Bach mi primera reacción fue sonreír. Una vez sentado en un café de París, escuché tocar a un guitarrista, era un gitano de nombre Django Reinhardt, que sólo usaba dos dedos, los otros se los había quemado en un incendio, pero tocaba con una velocidad y una habilidad increíbles. En ese momento tuve la misma reacción: admiración, no envidia. (“Los Puentes de Madison County” - Robert James Waller)

Siempre se debe renunciar a algo.

Los libros obligan a dar algo a cambio, a utilizar la inteligencia y la imaginación, mientras que una película puede verse -e incluso disfrutarse- en un estado de irreflexiva pasividad.

Para vivir hay que tener los sentidos bien despiertos.

Cuando barría las calles, lo hacía despaciosamente, pero con constancia; a cada paso una inspiración y a cada una inspiración una barrida. A veces tienes ante ti una calle larguísima. Te parece tan terriblemente larga, que nunca crees que podrás acabarla. Nunca se ha de pensar en toda la calle de una vez, sólo hay que pensar en el paso siguiente, en la inspiración siguiente, en la siguiente barrida, sin mirar el final de la calle. (“Momo” de Michael Ende)

Tocáis música, señor, más no sois músico. (Todas las mañanas del mundo - Pascal Quignard)

Los libros no se han hecho para que creamos lo que dicen, sino para que los analicemos. Cuando cogemos un libro, no debemos preguntarnos qué dice, sino qué quiere decir. (Umberto Eco)

La verdadera disciplina consiste, no en obligaciones externas, sino en hábitos cerebrales que conducen espontáneamente a actividades deseables. Lo asombroso es el gran éxito al encontrar métodos técnicos para encerrar esta idea en la educación. (Ensayos sobre educación - Bertrand Russell)

Nunca discutas con un estúpido, te hará descender a su nivel y ahí te vencerá por experiencia. (Mark Twain)

Date cada día la oportunidad de ser lo mejor de tú vida. (Mark Twain)

El primer beso es un robo.
La cabeza es la pecera de las ideas. (Ramón Gómez de la Serna)

Darío Fo dice que el público es un estorbo.
Samuel Beckett que el público es una distracción.
Moliére odiaba representar en público.

El silencio es a veces el único modo de compartir lo que no puede compartirse.
Hay un montón de veces en la vida en las que un hombre tiene que hacer cosas que no desea hacer.
No apreciamos las cosas hasta que no las perdemos.
Escuchar es algo que se está convirtiendo paulatinamente en una habilidad olvidada. Randall, sin embargo, lo ha elevado a la categoría de arte. “Viajero” de (Ron Mclarty)

Deje que en sus juicios se opere el desarrollo propio, tranquilo, no perturbado que, como todo progreso, tiene que derivar de lo íntimo, sin que pueda ser acelerado o instado por nada. Todo es: llegar hasta el término, y después dar a luz. Dejar completarse cada impresión y cada germen de sentimiento absolutamente en sí, en lo oscuro, en lo indecible, en lo inconsciente, en lo inasequible al propio entendimiento, y esperar con profunda humildad y paciencia la hora del nacimiento de una nueva claridad; sólo eso es vivir como artista: en la comprensión como en la creación.
Para ello no hay ninguna medida de tiempo; un año no cuenta; y diez años nada son. Ser artista es: no calcular y no contar; madurar como el árbol, que no apura sus savias y que está, confiado, entre las tormentas de primavera, sin la angustia que no pueda llegar un verano más. Llega, sin embargo. Pero solamente llega para los que tienen paciencia y viven despreocupados y tranquilos como si ante ellos se extendiera la eternidad. Lo aprendo diariamente; lo aprendo en medio de dolores a los cuales estoy agradecido: Paciencia es todo. (“Cartas a un joven poeta” de Rainer M. Rilke)

La música sirve para algo y el resto, para casi nada. (Eduard Punset)


Me juré que nunca más, nadie, jamás me obligaría a ser infeliz por ser como era y por amar a quien amase.

La solidaridad, la hospitalidad, el respeto a todos, en esos valores y esas conquistas que no cuestan dinero, reside la verdadera riqueza de un pueblo.

Mujeres y hombres de toda condición, raza, creencia, origen, ofrezcámonos los unos a los otros el fértil don de la igualdad. Que a nadie, por razón injusta, le sean dañados o negados los derechos, la dignidad, el amor, el salario, la esperanza, los sueños. Que la igualdad sea nuestra mejor fortuna, el único linaje de nuestra biografía común.

Una vida no se mide en años, se mide en lo bien o lo mal que te lo pasas.

Querría tener otra vida para vivirla contigo. Una vida sin pasado, una vida hecha sólo de presente y de futuro. Una vida en la que todo estaría por descubrir: el día, la noche, las edades, las miradas, los sueños, el mapa del mundo.

Estaba cansado, pero decidido a quererme. Renové mentalmente mi decisión de gustarme, de quererme, de estar bien. Tenía que gustarme, tenía que quererme a mí mismo como no me había gustado ni querido en mi vida. Aquello estaba decidido. Decidido de verdad, con firmeza, sin vuelta de hoja.

Soy una persona libre, ése es mi mayor tesoro.

Vivir la vida sin ataduras existenciales ni frenos emocionales.

Yo siempre saludo a todo el mundo como si no hubiera pasado nada. Que sean ellos mismos los que tengan picores existenciales.

Sentirse solo no es estar solo, sino echar de menos a alguien. (“Otra vida para vivirla contigo” de Eduardo Mendicutti)

No hay malas hierbas, ni malos hombres; sólo malos cultivadores. (Víctor Hugo)

Un pueblo que no bebe su vino tiene un grave problema de identidad. (Manuel Vázquez Montalbán).

La comida es la parte material de la alimentación; el vino, la parte espiritual. (Alejandro Dumas)

Es bueno vivir como se piensa, de lo contrario pensarás como vives.
Se supone que la democracia intenta ser el gobierno de la mayoría.
La sobriedad como una manera de vivir.
La cosa más grande que uno tiene, es estar vivo.
Honradez intelectual.
Derrotados son los que dejan de luchar.
Se puede arrancar y empezar de nuevo una y mil veces. ¡Por supuesto!
La generosidad es el mejor negocio.
Las soledad es lo peor después de la muerte.
Sobre la gestión de lo público: No se trata de eliminar la propiedad del Estado sino de aumentar la responsabilidad.
Tenemos que empezar a pensar como especie.
La pobreza de África es un problema de la Humanidad.
Mi definición de pobreza es la de Séneca: “pobres son aquellos que precisan mucho”.
Cuando tú compras algo, el instrumento es el dinero, pero en realidad estás comprando con el tiempo de tu vida. La cosa más grande que uno tiene, es estar vivo”. (José Mujica)

La vida es como una cosecha; se siembra con mucha paciencia, luego se trabaja la tierra, se recoge el fruto y se deja amontonado para que el viento separe el grano de la paja. El grano, la sustancia, queda en el suelo, mientras que lo superficial se lo lleva el viento, se queda en nada, porque nada es. La naturaleza, y sólo la naturaleza, decide qué va para un lado, y qué para otro.
Como todo en la vida, la mayoría de problemas resultan menudencias si se miran con distancia”. Ojalá pudiera ver las cosas siempre con tanta claridad.
Al final, siempre nos acostumbramos a lo que tenemos, por malo que sea. Al final todo es relativo. La vida no es como es, sino como se vive.
Eran ojos que veían, y ser vista por ellos le hacía sentirse muy especial.
El afecto es una de las bases de las relaciones.
Muchas veces es bueno pensar menos y sentir más.
Un pasaje de la Biblia: “La verdad nos hará libres”.
A veces, cuando las circunstancias son duras, lo más fácil es doblarse, ceder. Es mucho más difícil luchar por la felicidad. Pero hay que hacerlo, aunque para ello haga falta mucho valor.
Nunca nada pasa por casualidad; hasta el menor detalle en nuestras vidas constituye una señal, un paso que nos marca la dirección que debemos tomar.
La tolerancia es realmente importante. Hay que estar abierto a todo, a la vida.
Nunca se tiene todo a la vez en la vida.
La vida es como un gran jardín: unas veces los naranjos dan su fruto, luego les toca a los limoneros y, después, a los almendros. Pero no florecen todos a la vez. A veces esperamos un fruto que no está por florecer y olvidamos que, mientras, hay otras alternativas a nuestro alrededor. Siempre florece algo. Siempre, aunque no sea lo que inicialmente queríamos. (“Los olivos de Belchite” de Elena Moya)

El que enseña aprende dos veces. (Joseph Joubert)

¡Pobre discípulo el que no deja atrás a su maestro! (Aristóteles)

Lo bueno no es el enemigo de lo mejor, sino lo mejor de lo bueno. Cuando uno sólo busca lo mejor, no disfruta de lo bueno que tiene.

Una persona lógica es una contradicción en sí misma.

Sólo podía superar el pasado dando forma al futuro. Y es que sólo dándole forma al futuro podría disfrutar el momento.

En ese momento comprendí de una vez por todas que la felicidad representaba algo distinto para cada uno de nosotros:
Para Hilde la felicidad era no volver a aferrarse a sueños falsos.
Para Susi la felicidad era creer en sí misma.
Para Giacomo, haber saldado una deuda.
Para Rabanito, disfrutar cada momento.
Para Champion la felicidad era haber madurado por fin y tener su propia familia.
Para las vacas indias era la vida apacible en la que habían nacido.
Y para mí...
Para mí era mi toro y mi ternera. (!Muuu!, David Safier)

La diferencia entre música y ruido estriba en el deseo que el escuchador tenga en percibirlo, ruido es cualquier señal sonora indeseada. (Murray Schafer)

Cuanto más demos, más recibiremos, porque mantendremos
la abundancia del universo circulando en nuestra vida.
En realidad, todo lo que tiene valor en la vida
se multiplica únicamente cuando es dado.

La felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace están en armonía. (M. Gandhi)

Cada paisaje se compone de una multitud de elementos esenciales, sin contar con los detalles más insignificantes, que, a veces, son los más significativos. (Juan Ramón Jiménez)

La felicidad suprema en la vida es tener la convicción de que nos aman por lo que somos, o mejor dicho, a pesar de lo que somos (Victor Hugo)

Carecer de algunas cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad (Bertrand Russell)

Quizá uno empieza a envejecer en el momento en que empieza a dolerle la memoria”. (Rosa Montero)

Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida. (Pablo Neruda)

Si sigues diciendo que las cosas te van a ir mal, tienes muchas posibilidades de convertirte en profeta. (Isaac Singer- Premio Nobel de Literatura 1978)

Nunca a partir de ahora vas a ser más joven de lo que eres hoy.

No hay nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo. (Victor Hugo)

Si piensas que la aventura es peligrosa, prueba la rutina. Es mortal. (Paulo Coelho)

Arriesgarse es perder un poco, no arriesgarse es perderlo todo. (Vladimir Mayakovsky).

El mundo pertenece a los que se atreven. (Charles Chaplin)

Aquello que a mí me emociona puede que a ti te deje indiferente o viceversa, y ambas opciones con correctas. La música es un arte vivo. Cada concierto es diferente, los músicos tocan diferentes, nosotros nos sentimos de manera diferente, dependiendo de que nos ha pasado últimamente, y por ello nuestra percepción es variable. Aquí radica la esencia del arte, ya que cada uno siente unas sensaciones distintas frente a un mismo hecho.
El error es un buen aprendizaje. Un niño que tiene ansiedad frente al error, o sufre frustración por equivocarse, no aprende de la misma manera a uno que hace del error una herramienta de aprendizaje. Nuestra actitud frente al error debe ser positiva.
Estudiar música es un acto de autosuperación. Cada sesión de estudio es un paso adelante por pequeño que sea.
Estudiar un instrumento musical es duro, pide trabajo diario, ilusión, autoexigencia para obtener un resultado, lo que nos provoca autosuperación, felicidad, alegría y aumento de la autoestima una vez hemos conseguido superar un obstáculo. Los conceptos e ideas que se aplican en el estudio de un instrumento sirven en multitud de ocasiones fuera de lo que es la educación musical.
Las habilidades sociales como la asertividad, la gestión de las emociones, la empatía, la confianza en sí mismo, son elementos para un óptimo desarrollo de la inteligencia emocional. Trabajar la inteligencia emocional requiere autoconocimiento y voluntad. El YO interior muchas veces queda oculto sin poder aparecer en múltiples situaciones y ello nos provoca resignación, rabia frustración, sometimiento.
Estudios como los de Howard Gardner con la teoría de las inteligencias múltiples, defienden la inteligencia como forma de adaptación al medio. Según Gardner, todas las personas poseemos diferentes tipos de inteligencias o capacidades que son complementarias entre sí, y que varían según las experiencias vividas, el lugar donde se crece, el contexto que rodea a cada uno. Por ello es deseable desarrollarlas por igual. Las influencias que recibimos y las oportunidades que se nos presentan son las que hacen posible el desarrollo de dichas capacidades.

Inteligencias múltiples:
  1. Inteligencia lógico-matemática.
  2. Inteligencia lingüística.
  3.  Inteligencia musical.
  4. Inteligencia naturalista.
  5. Inteligencia espacial.
  6. Inteligencia intrapersonal.
  7. Inteligencia interpersonal.
  8. Inteligencia corporal o cinestésica.
  9. Inteligencia existencial. 
  10. Inteligencia espiritual.
La música es un elemento que nos hace sentir. Con ella lloramos, reímos, recordamos, disfrutamos, nos integramos, conocemos, bailamos, amamos. Pero sus estudio también nos aporta unos valores como la autocrítica, el tesón, la superación, espíritu de esfuerzo y voluntad, que se transforman en ilusión, emoción al ver que día a día se va mejorando, lo que incrementa nuestra autoestima y mejora nuestra estabilidad emocional.
La higiene postural es fundamental para la salud de un músico. La técnica Alexander trata, de como mover el cuerpo de la manera más sencilla. También trabaja la corrección postural. La música y el movimiento (gesto) son dos elementos que van unidos. (Cómo potenciar la inteligencia de los niños con la música-Joan María Martí)
 
En la vida hace falta: paciencia para aceptar las cosas que no podemos cambiar, fuerza para cambiarlas e inteligencia para distinguirlas.
 
Después de tantos años de vida, he aprendido que los sentimientos, bien o mal expresados, más o menos poéticos, con mejor o peor letra, con mucha o poca cultura, no dejan de ser eso, sentimientos que salen del fondo del alma. Y si mi alma es tan limpia y tan sincera como creo que lo es, mis sentimientos valen lo mismo que los de una reina.
Los sentimientos cambian y casi nunca por culpa de uno mismo. (El desencuentro-Fernando Schwartz)

Un buscador es alguien que busca; no necesariamente alguien que encuentra.
Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
(Cuentos para pensar -Jorge Bucay)

Sin interés es imposible, aguzar (agudizar) la inteligencia. (Cuentos para pensar -Jorge Bucay)

Quiero
Quiero que me oigas sin juzgarme
      Quiero que opines sin aconsejarme
Quiero que confíes en mí sin exigirme
      Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí
Quiero que me cuides sin anularme
      Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí
Quiero que me abraces sin asfixiarme
      Quiero que me animes sin empujarme
Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí
      Quiero que me protejas sin mentiras
Quiero que te acerques sin invadirme
      Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten
Que las aceptes y no pretendas cambiarlas
      Quiero que sepas...que hoy puedes contar conmigo...
Sin condiciones
(Cuentos para pensar -Jorge Bucay)

Ser feliz es sentir la convicción de estar en el camino correcto. (Cuentos para pensar -Jorge Bucay)

Nadie nace odiando al otro por el color de su piel, su procedencia o su religión... La gente aprende a odiar, y si pueden aprender a odiar, también pueden aprender a amar” (Nelson Mandela)

“Una piedra no es sino música petrificada”. (Pitágoras)

“La arquitectura es música congelada”. J. W. von Goethe

Yo necesito pocas cosas y las pocas que necesito, las necesito poco. (San Francisco de Asís)

“Cuando los sonidos van más allá de su existencia para dar paso a la contemplación y hallazgo de las sensaciones, entonces y sólo entonces, la música y el espacio se convierten en una única atmósfera, que a través de los sentidos invita, como hecho auto-perceptivo, a una búsqueda introspectiva dispuesta al hallazgo del mundo y de uno mismo”

En este mundo de espejos hechos añicos, la paz es un lujo efímero.
Crecer es empezar a separarse de los demás.
Solamente prestamos atención a lo que ya vivimos o a lo que esperamos vivir; a lo que nos está pasando casi nunca le hacemos caso, contamos con ello como algo normal.
Aprender buceando en las sombras, no sólo en la luz.
El desorden, son huellas de vida.
No hay como quitarse del medio para dejar de ser imprescindible.
Poner los cimientos de un deseo y alimentarlo para que dure.
De todas las cosas que puede uno a llegar a hacer solo en la vida, reírse es la más difícil.
Suspiré hondo. A veces nos olvidamos  de lo bueno que es suspirar. Algo aflora a través del maquillaje del alma. Es una necesidad física de tregua, como bajar el telón para empezar otro acto. Y contener el suspiro puede proporcionar trastornos.
Mis pasos, sin embargo, no obedecieron a mis palabras. Es lo típico de las situaciones de empantanamiento, ya lo sé muy bien: se impone una inercia que te empuja a hacer exactamente lo contrario de aquello que te conviene.
Ahora es siempre.
Hacer eterna la esencia de lo fugaz.
No hay como ducharse para entender las cosas.
Pensar es ir saltando de una habitación a otra sin ilación aparente, estancias del presente y del pasado, algunas aún accesibles, otras cerradas para siempre o derruidas, otras no, tan pronto morada estable como refugio eventual.
Los recuerdos están repartidos por habitaciones que el pensamiento visita cuando se le antoja, a un ritmo imprevisible, ajeno a nuestras riendas. Pensar es ir saltando de una en otra, y a esta aventura, si os veis embarcados en ella, no le pidáis razones cronológicas.
¿Por qué me empeñaba siempre en vivir a la defensiva?
La energía no se crea ni se destruye, no hace más que transformarse.
Somos semivíctimas y semicómplices de lo que nos pasa. (J. P. Sartre)
Con los años uno se va pareciendo sin querer a sus padres, más todavía en los defectos que en las cosas buenas.
De todos los pozos se puede salir cuando se enciende la curiosidad por saber lo que estará pasando fuera mientras uno se hunde. 
(Nubosidad variable – Carmen Martín  Gaite)

La gente cree que para contar la propia vida es preciso empezar por el principio. Pero se puede empezar por el final, o por el medio, por donde uno quiera. Yo no estoy seguro de que las cosas sucedan unas detrás de otras. Con frecuencia suceden antes las que en el orden cronológico aparecen después.
Una mañana te levantas y te das cuenta de que ya es tarde para todo.
Quizá el mundo se sostiene sobre una red invisible de casualidades.
Pensé que en la vida de las personas era más importante lo que no sucedía que lo que sucedía. Cada uno de nosotros lleva dentro un “lo que no”, es decir, algo que no ha sucedido y que sin embargo tiene más peso en su vida que “lo que sí”, que lo que le ha ocurrido.
Creo que sería interesante trabajar en esa zona de la realidad dominada por lo que no ha ocurrido.
Todo el mundo tiene una herida por la que supura un “lo que no”, que ningún “lo que sí”, por extraordinario que sea, logra suturar.
Hay autores que no se merecen los libros que han escrito.
Me gusta ponerme en el lugar de los demás.
Los libros justifican mi existencia.
Hay gente que sabe utilizar el silencio como una amenaza.
Muchos días escribiría gratis con tal de no escribir.
¿Pero hay acaso ataduras más fuertes que las imaginarias?
(Dos mujeres en Praga – Juan José Millás)

Un hombre se le acercó a un sabio anciano y le dijo: Me han dicho que tú eres sabio… Por favor dime que cosas puede hacer un sabio que no está al alcance de las demás personas. El anciano le contestó: cuando como, simplemente como; duermo cuando estoy durmiendo, y cuando hablo contigo, sólo hablo contigo. Pero eso también lo puedo hacer yo y no por eso soy sabio, le contestó el hombre sorprendido. Yo no lo creo así, le replicó el anciano. Pues cuando duermes recuerdas los problemas que tuviste durante el día o imaginas los que podrás tener al levantarte. Cuando comes estás planeando lo que vas a hacer más tarde. Y mientras hablas conmigo piensas en que vas a preguntarme o cómo vas a responderme, antes de que yo termine de hablar. El secreto es estar consciente de lo que hacemos en el momento presente y así disfrutar cada instante del milagro de la vida. (Anthony de Mello)

Por medio de la paciencia no hay nada que no se pueda lograr. (Lao Tsé)
 
Existimos porque algunos piensan en nosotros y no al revés.
Las cosas no son importantes porque existen, son importantes si se piensa en  ellas.
Tengo un solo enemigo que se llama yo mismo.
Lo peor no sería que no hubiera nada después de la muerte, lo peor sería que hubiera una vida, igual que esta.
(Princesas – Película escrita y dirigida por Fernando León de Aranoa 2005)

Sabemos muy poco de nuestras madres.
La ignorancia es muy atrevida.
Plasmar en imágenes lo fugaz y lo eterno, buscar la costura oculta que unifica lo diferente con lo similar.
Olvidamos los miembros del cuerpo hasta que nos avisan de que algo está funcionando mal; mientras no duelen no existen.
Con los años se pegan las manías.
Las necedades bastaba con dejarlas amontonadas en esa especie de cuartito sin ventilación donde van a parar los trastos inútiles, apagas la luz, echar un desinfectante con olor a caramelo y se acabó. Muertas de aburrimiento, las cucarachas del chisme se van cuando vuelves a encender la luz.
La cabeza no nos la vamos a dejar invadir, me refiero a la parte iluminada de la cabeza, en eso consiste la supervivencia.
Ya sabes que a mí nunca me pasa nada, madre, que he nacido para mirar.
Estaba harta del zumbido solitario de aquel moscardón que le daba vueltas por dentro de la cabeza, necesitaba abrirle alguna ventana que de paso diera vía libre a mutaciones del pensamiento anquilosado.
Reírse es una medicina tan fácil de tomar.
Es bueno desarrollar la curiosidad por lo que tenemos cerca. Mirando lo que hay fuera es como se aprende. Porque muchas veces lo que hay fuera lo llevamos dentro también, y no lo sabíamos.
Desbrozar sin miedo el bosque del miedo.
Había sido capaz de entender mejor que nadie que la buena compañía consiste en compartir silencios, sin que el silencio ajeno nos agobie ni el nuestro sea para el otro como una ropa que tira por las costuras y no ajusta bien.
Cuesta mucho buscarle a cualquier actividad una punta de sorpresa.
La libertad la lleva uno dentro.
Hay que sacarle brillo a lo viejo para que parezca nuevo.
Clasificar a la gente es amurallarse.
Esta vida es un lío, a veces no sabes que camino emprender, ni siquiera si hay caminos.
Pensar cansa, produce agujetas cuando no tienes costumbre.
La geografía del tiempo está surcada por caminos de memoria y grutas de olvido.
Toda creación consiste en lo mismo, en saber coser los elementos dispersos, y entender cómo se relacionan entre sí. (Irse de casa – Carmen Martín Gaite)

Si quieres hacer algo buscas un medio, si no quieres hacer algo buscas una excusa. (Proverbio Árabe)

 “Me interesa ahondar en la experiencia de la audición, en cómo se concentra el contenido emocional. Me sucede también en la lectura de Tolstoi y Dostoievski”. (Daniil Trifonov)